Térmica o disyuntor diferencial: ¿para qué sirve cada uno?

Si alguna vez escuchaste "térmica" y "diferencial" en la misma frase y no tenés del todo claro cuál es cuál, no sos el único: es la confusión más común de todas quienes tienen que resolver el tablero de su casa.

La térmica protege el cable (y la instalación)

La térmica (técnicamente, interruptor termomagnético) corta la luz cuando un circuito consume más corriente de la que el cable soporta, por ejemplo si conectás demasiados aparatos en la misma toma o si hay un cortocircuito. Su trabajo es evitar que el cable se caliente de más y se prenda fuego. Protege el cable y la instalación en general, no directamente a vos.

Esquema animado de una térmica por dentro: la corriente pasa por el bimetal, que se curva con una sobrecarga, y por la bobina magnética, que actúa ante un cortocircuito; cualquiera de los dos empuja el gatillo y la térmica dispara.

Adentro hay dos mecanismos: el bimetal se curva si la sobrecarga dura (es lento) y la bobina tira del gatillo ante un cortocircuito (es instantáneo). Mirá las térmicas que tenemos.

El diferencial te protege a vos

El interruptor diferencial hace algo distinto: compara los campos magnéticos que genera la corriente que entra por la fase y la que vuelve por el neutro. Si hay una diferencia, es decir, si parte de esa corriente se está "escapando" hacia otro lado (por ejemplo a través de tu cuerpo hacia tierra, si tocás un artefacto con una falla), corta la luz en milésimas de segundo. Esa fuga a tierra (contacto indirecto) es el caso más común de accidente eléctrico en casa, y es lo que el diferencial corta.

Esquema animado del diferencial: entran 10 A por la fase y vuelven 9,97 A por el neutro porque 30 mA se escapan por la carcasa de un artefacto y por la persona hacia tierra; el toroide detecta la diferencia y el diferencial dispara.

Importante: si te electrocutás por contacto directo (agarrando fase y neutro al mismo tiempo, sin que haya fuga a tierra), no hay diferencia de corriente que detectar, así que el diferencial puede no actuar; ahí la corriente circula por vos como si fueras parte del circuito. Por eso el diferencial es imprescindible, pero no reemplaza el cuidado básico de no tocar cables ni partes vivas. (Si querés el detalle técnico de cómo lo detecta, lo explicamos en cómo funciona el diferencial.) Mirá los diferenciales que tenemos.

¿Tu casa tiene diferencial?

En la mayoría de los tableros no vas a encontrar la palabra "diferencial" escrita en ningún lado; como mucho, un símbolo chico en la llave. La señal más confiable es otra: buscá una llave que tenga un botón de "test" o "prueba". Esa es la tuya. Apretalo y tiene que cortar la luz de toda la casa, o de la sección que protege.

Probalo una vez por mes: es la única manera de saber si de verdad funciona. Un diferencial que nunca se probó puede estar de adorno, aunque nunca haya "saltado".

Cuántas térmicas necesitás depende del grado de electrificación de tu casa: a más circuitos independientes, más térmicas. Pero más allá de esa cantidad, tiene que existir al menos un interruptor diferencial protegiéndote a vos.

Si tu tablero no tiene diferencial, no es una mejora que podés dejar para más adelante: es parte de los requisitos esenciales de seguridad de la reglamentación eléctrica argentina (AEA 90364) para que tu instalación te proteja de verdad, no una formalidad ni un capricho de instalador.

Lo que vas a ver en un tablero domiciliario

Dos ejemplos de lo que tenemos. Cuál lleva tu tablero (amperaje, cuántas) lo define el electricista según tu instalación.

Disclaimer

Esta nota es una referencia para entender qué necesita tu instalación y conseguir los materiales correctos, no un reemplazo del criterio de un electricista matriculado. El cambio de tablero y cualquier trabajo sobre la instalación tiene riesgo real de electrocución y de incendio, por eso siempre recomendamos que lo haga un profesional.

¿Tenés dudas sobre tu caso puntual? Escribinos por el chat de la web y te ayudamos a entender qué te falta.